Schitt’s Creek

Schitt’s Creek è una serie TV recensita da Orientaserie.it

  • Sitcom
  • 2015-2020 (Canada)
trailer

Estafados por su representante, los Roses lo pierden todo excepto Schitt’s Creek, un pintoresco pueblecito de la remota provincia de Ontario que compraron de broma. Avanzando por las zonas desoladas del pueblo, se encuentran con un edificio vacío, el ayuntamiento, una pequeña cafetería, un mecánico, un par de tiendas desconocidas, un obsceno cartel de bienvenida y un motel cochambroso. Será en este lugar de habitaciones mal ventiladas en ruinas donde los Roses se encuentran viviendo juntos. La familia está conformada por el impecable y elegante empresario Johnny; su mujer, la poco afectiva y teatral Moira, antigua actriz de telenovelas ahora olvidada; el pansexual y egocéntrico David; y la burbujeante y superficial Alexis quienes tendrán que replantearse sus vidas, enfrentándose a una humanidad alejada del lujo y la elegancia a la que estaban acostumbrados. Son recibidos por el grosero e intrusivo alcalde Roland Schitt, que impone su presencia a los recién llegados, el sarcástico Stevie Budd, dueño del motel donde viven, que no pierde la oportunidad de burlarse de su pomposo estilo de vida, y toda una comunidad de francos personajes con los que los Roses se verán obligados a chocar y enfrentarse, pero que al final del viaje les resultarán inestimables en su camino de superación.

El humor alimentado por la constante oposición entre clases sociales hace que los enfrentamientos tanto en el seno de la familia como entre los Roses y la gente del pueblo sean hilarantes. Al final, son los Roses los que se quedan fuera, sin renunciar nunca al lujo y la elegancia, ni siquiera durante el servicio a la comunidad. A pesar de sus excesos y extravagancias, aprenden a ser amados por lo que son y, tras una reticencia inicial, se dejan implicar, encontrando un espacio y un papel en la comunidad. Es este vínculo de interdependencia, ligereza y novedad con que se abordan los principales temas políticamente correctos, y la mordaz comedia que la caracteriza, lo que ayuda a explicar el enorme éxito de la sitcom.

Calificación

Calidad general: ★ ★ ★ ★ ☆

Calidad educativa: ★ ★ ★ ☆ ☆

Grupo de edad: >16 años

Presencia de escenas sensibles: chistes sobre temas delicados, situaciones embarazosas, insinuaciones sexuales.

Profundización

Schitt’s Creek es una comedia canadiense creada por el dúo padre-hijo Levy. Recibida positivamente por la crítica y el público, la serie encontró un hogar en Estados Unidos, donde fue emitida por Netflix, que la clasificó como TV-MA, es decir, un programa de televisión diseñado solo para el público maduro. Ahora está disponible en Italia en la plataforma de streaming Infinity, y de pago en Amazon Prime.

Schitt’s Creek es una sátira de la oposición entre dos universos muy diferentes: el refinado, -aunque efímero- de los Roses, y el provinciano, pero acogedor, de los habitantes de una utópica ciudad de provincias. La comedia se genera tanto por este contraste continúo llevado a sus consecuencias extremas, como por el enfrentamiento entre los cuatro miembros de la familia, obligados por las circunstancias y por la convivencia en el motel a relacionarse y conocerse. El egocentrismo de los Roses y su creencia de que son mejores y están fuera de contexto en ese entorno específico se contrarresta con la seguridad de los residentes: Stevie, que siempre ha estado relegada detrás de un escritorio, a menudo regresa a los Roses a la tierra, resaltando continuamente el contraste entre un pasado ya lejano y la nueva realidad; Jocelyn, la esposa de Roland, ofrece a Moira una amistad desinteresada; los nuevos pretendientes de Alexis tienen un sentimiento sincero hacia ella al que no está acostumbrada; David, pansexual declarado, tras pasar una noche con la dueña del motel, Stevie, encuentra en ella una buena amiga, pero es con Patrick, al que conoció durante la tercera temporada, con el que prefiere construir una relación amorosa sólida y romántica y cuando Stevie le pide más explicaciones sobre su fluida sexualidad, aclara su punto de vista afirmando «me gusta el vino, no las etiquetas».

A lo largo de las temporadas, los Roses no renuncian a lo extraordinario y su pretenciosa forma de hacer las cosas, persistiendo la superficialidad que los caracteriza hasta el final. Sin embargo, descubren lo que significa lo ordinario, haciendo suyos valores que en otro contexto y condición probablemente habrían denostado. A medida que se desarrolla la narración, los Roses no cambian del todo su forma de ser, pero sí mejoran: los padres aprenden a conocer mejor a sus hijos y a entablar relaciones más auténticas con ellos; David y Alexis comienzan a apoyarse mutuamente, y los cuatro, ayudados y nunca juzgados por los ciudadanos de Schitt’s Creek, pasan a formar parte de la comunidad, forjando amistades sinceras. Al mismo tiempo, los residentes de Schitt’s Creek mejoran al enfrentarse a esta peculiar familia. La relación paternal de Johnny y Stevie, la maduración de Alexis al volverse más independiente y menos egoísta, la capacidad de Moira de entregarse por el bien de la comunidad y el cambio de corazón de David son caminos que facilitan la implicación de los espectadores. Está claro que una vida sin amigos ni puntos de referencia concretos está vacía y genera infelicidad.

La comedia está al servicio de la narración, el humor subraya continuamente la superficialidad de los protagonistas, haciéndolos parecer agradables, además, su superación personal hace que cualquier broma sea aceptable, incluso las más embarazosas. Quienes se acercan a la serie quedan fascinados por la calidad de la actuación y del reparto, por los chistes, cargados de continuos dobles sentidos, muchos -quizá demasiados- de carácter sexual, y por los temas. Schitt’s Creek, a través de la historia de amor entre Patrick y David, una línea narrativa que se desarrolla a partir de la tercera temporada y continúa hasta el episodio final con el matrimonio entre ambos, ha sido especialmente apreciada y apoyada por la comunidad LGBTQ. Más allá de esto, la elección de dar a cada personaje una segunda oportunidad, generada por un camino de decadencia y posterior renacimiento personal, ha resultado acertada, convirtiendo a Schitt’s Creek en una de las comedias más queridas del último lustro.

Temas de debate

  • El valor de las relaciones familiares y de amistad como esenciales en el camino de la madurez y el crecimiento personal.
  • La corrección política.
  • Saber ponerse en juego y reinventarse.