La directora (The Chair)

La directora (The Chair) è una serie TV recensita da Orientaserie.it

  • dramedy
  • (Usa)

La profesora de origen asiático Ji-Yoon Kim (Sandra Oh) es nombrada directora del departamento de inglés de la prestigiosa Universidad de Pembroke (una ficticia universidad americana de la Ivy League). Es la primera mujer de origen extranjero que ocupa este cargo, y se enfrentará a una serie de retos profesionales difíciles. Entre ellos el problema del relevo generacional en el mundo académico, la igualdad de oportunidades, lo políticamente correcto, las prioridades que debe establecer la universidad (economía frente a educación), el difícil equilibrio entre la enseñanza tradicional y los métodos contemporáneos y la discriminación étnica y religiosa. En el ámbito privado, Ji-Yoon tiene que lidiar con su complicada relación con Ju Ju, una niña de origen mexicano a la que ha adoptado y con quien mantiene una relación desafiante y poco afectuosa, y con la atracción que siente por su colega (y subordinado) Bill Dobson (Jay Duplass), un padre viudo desordenado que también pretende estar involucrado en una polémica académica, pero que parece ser uno de los pocos adultos que tiene un canal de comunicación privilegiado con la pequeña Ju Ju.
La serie explora muchos temas familiares a nuestro mundo contemporáneo, sugiriendo una pluralidad de enfoques posibles. Ante los problemas reales, lo que se necesita es un sano pragmatismo, pero éste debe estar siempre respaldado por los valores que llevan a la acción. La directora los pone a prueba a lo largo del camino, primero desafiando su papel profesional y luego sus decisiones personales como madre soltera y educadora. Cuando consiga centrarse en lo que realmente importa, todo lo demás ocupará el lugar y el valor que le corresponde.

Calificaciòn

Calidad general: ★ ★ ★ ★ ☆

Calidad educativa: ★ ★ ★ ☆ ☆

Rango de edad: >16 años.

Presencia de escenas sensibles: uso ocasional de sustancias, alcohol y presencia de malas palabras.

Profundizaciòn

«Me siento como si alguien me hubiera dado una bomba de relojería porque quería asegurarse de que una mujer la sostenga cuando explote». La bomba en cuestión la sostiene metafóricamente Ji-Yoon, la nueva directora del departamento de inglés de la Universidad de Pembroke. Pero no es tanto una cuestión de género lo que está en el centro del conflicto de la serie, sino más bien la de no reducir problemas y cuestiones que en la realidad son muy complejas. Partiendo de un punto de observación concreto (el de un departamento universitario) la serie explora los problemas pujantes como el envejecimiento del personal docente y los métodos de enseñanza, el enfoque de los sistemas de carrera, la igualdad de oportunidades, etc., destacando cómo en la práctica son mucho más articulados y plurales de lo que se podría pensar.
La realidad es siempre multiforme y, por tanto, no hay respuestas sencillas a problemas complejos, además de que a menudo estos problemas se ven amplificados por la falta de un lenguaje común para tratarlos. Es el caso, por ejemplo, de Joan (Holland Taylor), feminista y decana de la universidad, que tiene que enfrentarse a una serie de viejas batallas pero que no encuentra solidaridad en las demás compañeras, que utilizan criterios y códigos de comunicación diferentes. Lo mismo ocurre con las cuestiones relacionadas con Yaz, una joven profesora afroamericana que intenta abrirse camino en un mundo de colegas mayores y conservadores -en el sentido negativo del término- y además , el hecho de que Bill acabe en una tormenta de problemas porque se le filma haciendo el saludo nazi en una conferencia, utilizado para explicar un concepto histórico, no para hacer propaganda. Estas y otras paradojas se escenifican en una historia que consigue mantener una ligereza de miras y un tono ameno. Esto también se debe al asunto emocional que involucra primero a Bill con la pequeña Ju Ju y luego a la propia Ji-Yoon. Será, entonces, gracias al amor que la mujer empezará a sentir por Bill que cambiará su visión de los problemas a afrontar. No serán menos ni menos complejos, pero quedará claro a qué hay que dar importancia, qué hay que salvaguardar realmente. Queda el lamento de una historia que ofrece muchas ideas interesantes pero que -también por el formato elegido (seis episodios de media hora)- no termina de explotar ninguna de ellas. El hecho de no elegir focos narrativos concretos y profundizar en ellos es un poco lamentable, pero la serie sigue siendo interesante, está bien escrita y tiene el mérito de contar la historia de un entorno, como el académico, no muy exlporado desde el punto de vista de las series.

Gaia Montanaro

Temas de discusiòn

  • La difícil transformación de los códigos, prácticas y culturas en el entorno laboral.
  • El valor de los vínculos afectivos para dar sentido a las propias acciones.
  • El valor de la solidaridad y la lealtad, tanto en lo profesional como en lo personal.